lunes, 7 de marzo de 2011

Ahora hay más que hacer que el reloj de mi velero




De repente las palabras se encuentran bailando en el aire.

De repente , los pájaros las escuchan ,
Me lo dicen en su vuelo ,al pasar frente a mí.

 





De repente, las estrellas crean notas en un estribillo recurrente,
llenando  un silencio inexistente.

 






De repente golpea el batir del mar , y respira por mi.

De repente , soy yo otra vez,
Y las palabras viven bailando en el viento,
Danzando entre ellas  yo ,  por primera vez,
los pájaros al pasar frente a mi.



De repente ,
hay tanto que contar
y nada que decir.

7 comentarios:

KангеЛ dijo...

Siempre fuiste palabra bailando en el viento, los pájaros lo saben...
Siempre fuiste tú.
De repente...

Algo más que un beso,

Respirando entre palabras. dijo...

De repente me encantó la frase:"Hay tanto que contar
y nada que decir".
Mejor silenciado imposible ;)
Besitos angelito.
p/d Ya sabes... cada uno sabe lo que va por dentro.Solo a ti te perteneces, es tu sentir, TUYO :)
Cuidate!

Rob K dijo...

De repente me gusta mucho el poema que acabo de leer. Gracias por crearlo. Saludos.

TORO SALVAJE dijo...

Te he comprado la cafetera.
Cuando quieras te la doy.

Besos.

lauviah dijo...

Ahora hay más que hacer que el reloj de mi velero se deslizan
Pero cada día puede ser una alfombra mágica.
de repente mi querido phil Collins.

Un abrazo para todos y gracias por vuestra compañia.

Syd dijo...

De repente, las estrellas crean notas en un estribillo recurrente,
llenando un silencio inexistente.


Esas lineas me encantaron, pero solo por resaltar algo en especial, la verdad y de corazon, esta entrada es la que mas e ha gustado desde que empece a leerte.

La llenaste de expresiones sencillas pero que llevan un fondo muy profundo para quien se identifica en ellas, genial chica.

Y vaya que tienes buen gusto para la musica, lastima que Phill se nos retiro ya :(


Un beso chica chica!

Marisa dijo...

"De repente ,
hay tanto que contar
y nada que decir"

Espléndido. Dolorosamente real cuando la incomunicación entra por la puerta y la palabra sale por la ventana.

Abrazos, Lauviah